Del texto vienes, en texto te convertirás

Uno de los documentos donde los docentes plasmamos lo que somos es la planeación didáctica. Los significados en torno a este documento pueden ser varios, y van desde el desprecio y sin sentido hasta ser efectivamente una herramienta que guía la práctica docente. Para algunos es un requisito que se entrega a los directivos sólo para cumplir, pero que nunca se señala si está bien o no. Otras veces se entrega en función de lo que demandan los directivos y se acatan las indicaciones del “formato”, aparte se tiene la planeación que se usa en el día a día, sin que se tenga claro cuál es la versión atinada. Otros descargan de internet las planeaciones y hacen ajustes sobre la marcha, según su realidad. Lo que llama la atención de las concepciones y prácticas que se han esbozado en torno a la planeación es la constante incertidumbre del docente de saber si se está bien o no.

En este texto realizado por el docente (la planeación) se objetivan, en cierta medida, las perspectivas teóricas (y el dominio de éstas) a partir de las cuales se realiza la práctica docente. De acuerdo a las teorías implícitas, lo que se escribe en la planeación se acerca más a lo implícito, a la síntesis conceptual porque se enuncia lo que se supone que se va a hacer. En tanto que la práctica es lo explícito o la síntesis pragmática (Pozo, et al., 2006). Los estudios sobre los sentidos, significados y referencias del docente, guiados por la teoría antes mencionada, suelen ubicar congruencias o incongruencias entre lo que dicen y hacen los docentes. De este modo la planificación didáctica puede decir algo y en la práctica ser otra cosa, pero a través de la confrontación de estas incongruencias el docente puede avanzar en la aproximación comprensiva de sus creencias docentes.

Sin embargo si nos acercamos a lo que dice y hace el docente, desde la hermenéutica y las teorías de la composición, la comprensión se puede ampliar. La hermenéutica es el arte y ciencia de comprender e interpretar textos, pero los textos no se agotan en lo escrito. Texto en sentido etimológico es tejido, y del lado de la hermenéutica puede entenderse como tejido de sentidos, referencias y significados. Desde este punto de vista no sólo hay textos escritos, sino hablados, digitales, actuados, entre otros porque en todos ellos hay significados y sentidos con referencias al mundo objetivo. La práctica docente, es sin duda un texto actuado. Se actúa para ayudar a los alumnos a aprender; se actúa con base en la referencia de un plan y programa de estudio, de una normatividad escolar y desde una política educativa. Para cada docente trabajar con alumnos puede significar distintas cosas, desde una actividad que llena de vida hasta algo que se hace porque las circunstancias de la vida orillaron a ello.

Desde las teorías de la composición, por ejemplo de la composición escrita, todo texto tiene detrás diferentes subprocesos para su realización, como son: planificar, textualizar y revisar (Flower & Hayes, 1980). Estos subprocesos pueden ser apreciados detrás de cada texto, ya sea escrito, hablado, actuado, etc. Entonces la práctica docente como un texto actuado, supone un proceso de composición. En el lado de la escritura los escritores expertos, planean sus obras; en tanto que los inexpertos no concentran demasiados esfuerzos en ello. De manera análoga en la docencia, los docentes expertos o más competentes, seguramente dedican más tiempo a la preparación o planeación de clases que los menos capaces o inexpertos. Tal vez por eso los primeros tengan certeza sobre su planeación, y los segundos incertidumbre. También en el mundo de los escritores, los más competentes hacen varias revisiones y correcciones a su trabajo, en comparación de los inexpertos que prácticamente no revisan ni corrigen sus creaciones letradas. Otra vez de manera análoga, quizá los profesores más competentes, dedican más tiempo a revisar su práctica docente, el texto actuado, para hacer enmiendas y mejorar su desempeño, que los docentes menos competentes o inexpertos.

 

De esta manera una mala práctica docente, es decir un hacer docente que no hace que los alumnos logren aprendizajes esperados –desde la hermenéutica, un mal texto actuado–, muy probablemente tenga detrás una mala planeación, así como una deficiente reflexión, análisis e interpretación de la práctica. Volviendo con la hermenéutica, un texto actuado, la práctica docente, se comprende y se compone, y en ambos procesos hay interpretación. El docente puede reflexionar para comprender su texto actuado, con base en las huellas dejadas, como son la planeación didáctica, los productos de aprendizaje de los alumnos, el material didáctico que preparó, registros escritos o videograbaciones. En este ejercicio hermenéutico se valora si se hizo un buen texto actuado, si cumplió su propósito y objetivos, si llevó una adecuada estructuración, etc. Posteriormente, a partir de los resultados de la comprensión, se inicia un nuevo proceso de composición del texto actuado. En la composición también hay una interpretación, es decir, una valoración de los elementos que son necesarios mejorar para que haya la formación esperada en los alumnos.

Los docentes somos un texto, un tejido de significados, sentidos y referencias al mundo objetivo. Despreciar la planeación didáctica, es tanto como despreciarnos a nosotros mismos; ignorar si la planeación está “bien” hecha, o no saber si carece de algunos elementos y por qué, es tanto como no conocernos a nosotros mismos. Desde luego que en todo texto docente actuado, hay siempre algo de implícito y algo de explícito, algo de desconocido y parte conocida. Sin embargo debe prevalecer lo explícito, lo conocido. Mediante el ejercicio hermenéutico, tanto en la comprensión como en la composición del texto actuado, el docente se puede aproximar cada vez más a la conciencia de lo que hace, es decir, dejar lo implícito e ir más del lado de lo explícito y así pueda tomar decisiones para mejorar su texto actuado.

Referencias

Flower, L. & Hayes, J. (1980). The cognition of discovery: Defining a rhetorical problem. College composition and Comunication, 31, 21-32.

Pozo, J.; Scheuer, N.; Mateos, M.; y Pérez Echeverría, M. (2006) “Las teorías implícitas sobre el aprendizaje y la enseñanza”. En: Pozo, Scheuer, Pérez Echeverría, Mateos, Martin y de la Cruz (Eds.): Nuevas formas de pensar la enseñanza y el aprendizaje. Barcelona: Grao.